sábado, 28 de marzo de 2026

JESUCRISTO NO TIENE VENTAJA SOBRE GENGIS KHAN


 

Tal ha sido la afirmación de Benjamín Netanyahu en el contexto de la cita que hacía de un historiador, incidiendo en la idea de que el mal vencerá al bien, si aquél se muestra suficientemente agresivo. El canciller israelí se ha disculpado posteriormente, señalando que no pretendía denigrar a Jesucristo. Pero sus proyecciones psicológicas y su perspectiva demoníaca no dejan de resultar evidentes a la reflexión: Según los Evangelios el fundador del Cristianismo fue tentado en el desierto por el demonio para demostrar su poder divino en el mundo terrenal y mostrarse como su Señor. "Mi reino no es de este mundo", señaló el Cristo, y todo paralelismo con un conquistador genocida y criminal como Gengis Khan sólo puede hacerse a costa de Benjamín Netanyahu, sobre el que pesa una orden de arresto emitida el 21 de noviembre de 2024 por la Corte Penal Internacional "por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra". Parece, pues, que el israelí, que no puede presentar otra figura procedente del judaísmo más universal que Jesús, se alinea con los "Señores de este mundo" para justificar su política genocida y criminal de tratar a las poblaciones civiles como fuerzas armadas, y de practicar el asesinato masivo o selectivo, cosa que se le da muy bien, como a su modelo mogol. Parece una ironía del destino que el presidente del Líbano, cuyo sur se empeña ahora el implacable Netanyahu en arrasar y ocupar, aprovechando la guerra de Irán a la que ha empujado a los EUA, tenga que ser un cristiano. Israel cuenta, por ende, con las simpatías de cierto cristianismo sionista y con la labor de los cabilderos judíos en EUA, que subvencionan las campañas electorales del 100% de los Senadores y del 90% de los congresistas. El Señor de este mundo es también el de la mentira.

El pasado febrero marcó el récord de duración de la Carta Otorgada de 1978. No ama tanto, empero, nuestra partidocracia eutanasiófila la longevidad humana, pues ofrece la muerte incluso a jóvenes víctimas de profunda depresión como única salida a los males que ella misma ha contribuido en gran medida a crear, mientras sus miserables voceros hablan de un "inalienable derecho a una muerte digna" para la gente que les sobra, que al final podemos ser todos.

El mundo no me deja en paz. El espíritu de servidumbre voluntaria se manifiesta hasta de formas melancólicas. ¿Cómo puedo juzgar si yo mismo estoy destinado a ser un leve recuerdo? Voy tambaleándome de una cosa a otra, sin siquiera posarme en nidos de pasiones culpables, que, triste, desecho mirando a otra parte. Con mis fuerzas de colibrí intento cubrir el expediente, esperando que nadie me tire a un lado, de donde ya no podré levantarme. ¿E importa? Los problemas y las desgracias llegan como un chocarrero desfile que me deja apoyado en la pared, a merced de los vientos del reproche y la culpa. Y lo veo con nostalgia presentida alejarse calle abajo, aceptando que tarde o temprano llegará otro que me acabe tumbando para siempre. Las pequeñas satisfacciones que tiran de mí no carecen de un poso de insidiosa amargura.

Hace unos días, el 20 de marzo, cumplí los 60 años, en medio de preocupaciones y pequeñas molestias físicas. Como siempre el río de lo cotidiano anega cualquier esfuerzo simbólico, y me encuentro sintiéndome igual que antes de la fausta o infausta fecha; fue, no obstante, un día alegre, pero no por mí, sino porque coincidió con el nacimiento de la hija de un muy querido amigo. Bravo por esa vida que arranca, y ánimo para ésta que empieza a repetirse en una idéntica incógnita.


sábado, 7 de febrero de 2026

ANTONIO GARCÍA-TREVIJANO EN "HERMANO LOBO"

 




En el número de 27 de marzo de 1976 dentro de la sección "A media voz los dos" de la revista Hermano Lobo (consultable en su admirable edición digital) se publicaba una entrevista de Manuel Vicent a Antonio García-Trevijano. 

En dicho encuentro AGT se presenta como un conspirador independiente por las libertades del pueblo español y habla de la Junta Democrática: "La JUnta Democrática es un estrategia mía, es un estrategia popular. Es el pueblo el que tiene que luchar y conseguir la libertad por sí mismo, sin que nadie se la regale, para que una vez tomada, no le pueda ser arrebatada fácilmente". En ella se encontraban todos los líderes obreros a decir suyo.

Preguntado sobre Carrillo señala que "tiene un talante democrático" y que el PCE ha conseguido "adaptarse a la España moderna": "[...] Está en una línea democrática y son sinceras sus posiciones respecto al abandono de la doctrina de la dictadura del proletariado[...] Su comportamiento dentro de la Junta ha sido ejemplar [...]".

Critica al joven Felipe González "el error de considerar que la lucha se establece entre la derecha y la izquierda y no entre un estado absoluto y un estado democrático". Denosta, asimismo, el partidismo promovido por Fraga: "El partidismo, la rivalidad para ganarse una clientela sólo está justificada cuando se cumplan dos condiciones que aún no existen: que se hayan conquistado las libertades democráticas y que se ponga en juego la cuestión de la administración política del poder del Estado. Hasta entonces el partidismo no hace más que favorecer al régimen. La respuesta es la unidad". Confía para ello en la unión inminente entre la Junta y la Plataforma.

Cuando se le pregunta sobre el futuro del régimen, AGT recurre a la filosofía política: "Este régimen es una sinarquía, es decir, una de las especies de la oligarquía y el proceso reformista trata de convertir esta sinarquía en una oligocracia [...] La cuestión está entre la oligocracia o la ruptura democrática. No puede haber reforma sin represión, ni represión sin reforma".

Preguntado finalmente sobre la realización pacífica de la ruptura democrática contra la reforma del régimen, AGT se pronuncia claramente: "Hasta hoy se han presentado dos alternativas: La reforma o la ruptura democrática. Los que hoy temen el vacío de la ruptura se agarrarán a ella cuando la opción ya no sea entre reforma o ruptura pacífica o ruptura violenta. La responsabilidad de la oposición es colmar ese vacío que se teme mediante el compromiso público, definiendo la política del Estado durante el proceso constituyente. Este es el objetivo central de mi actividad en esta etapa."

Sabido es lo que ocurrió después: PSOE y PCE traicionaron a la Coordinación Democrática o "Platajunta" y se unieron a la reforma del régimen promovida por los veterofranquistas para el reparto del botín del Estado bendecido por el Sucesor de Franco a título de rey. Hemos tenido desde entonces una sinarquía como la describía AGT, condenado a un ostracismo difamatorio, en la entrevista ("la sinarquía es un conjunto de pequeñas dictaduras compartidas, un reino de taifas de pequeños dictadores que luchan entre sí -nuestro Estado de las Autonomías, diríamos nosotros-"), sin proceso constituyente (la Carta Otorgada  de 1978 "que con tanto esfuerzo nos hemos dado" -mantra partidocrático- fue obra de un conventículo de políticos a espaldas de unas cortes no constituyentes) y sin libertades democráticas, como la elección de un verdadero representante político en un sistema electoral mayoritario.

La corrupción se convirtió, pues, en factor de gobierno (de modo parejo a lo ocurrido en la época del Directorio francés, cuyo lema de "concordia" debe leerse en una nuestra partidocracia como "consenso") y sus estelas de abuso y exacción sobre el pueblo contribuyente se materializan últimamente en muertes de inocentes por la desidia y el desprecio sociopático de los oligarcas dentro de un régimen concebido para eximirles de responsabilidad por sus desmanes e incompetencia.



lunes, 12 de enero de 2026

PALÍNDROMOS HELENOS


 

Si se desea vivir tranquilo (el afán de tranquilidad, esa pasión primordial de los españoles -según Antonio García-Trevijano- a la que sacrifican todo: el juicio crítico, la libertad política, de opinión y de pensamiento, la decencia, el honor...) debe uno alejarse de las noticias en este comienzo de año. Es mejor, empero, estar atento y consciente de uno mismo y de lo que nos rodea, y no ser víctima de la inevitable discontinuidad de esa ilusoria sensación de calma que cualquier cosa rompe, como el sueño sobre el trabajo que interrumpe el sonido del despertador que a éste te convoca.

El secuestro de Maduro (¿acordado entre las partes?), la perspectiva de un nuevo ataque anglosionista a Irán, la respuesta misilística de Rusia a las bravatas euroinómanas  y a los ataques de su actor NATO, Zelensky, no contribuyen precisamente a formular propósitos de año nuevo sin saber siquiera en qué desastre pueda desembocar este desperezo enerino. Mientras, en la pecera española los pececitos, servidos de su proverbial memoria, siguen alimentándose con el pienso de la corrupción cruzada de los grandes, los de los partidos del régimen.

El ayuntamiento de Burgos retira un cartel de 35 metros cuadrados contra la participación de España en la guerra de Ucrania, desplegada por la Plataforma Europea de Amigos de Rusia (PEAR), que decía "No queremos ni pagar ni morir por Ucrania". Ciertamente, no es necesario ser rusófilo para estar de acuerdo con este extremo: el gobierno ha regado generosamente de dinero de los contribuyentes al autócrata ucraniano sin pasar por las Cortes (que, como tales, no tienen nada que decir, pues no son legislativas, no produciendo leyes, sino aquello que les propone el gobierno) tras recibir la imposición de manos del recurrente Borbón que sirve de oneroso justificante de este régimen antidemocrático (sin libertad política para elegir representante político ni separación de poderes); por otra parte, tenemos tropas y armas desplegadas en los países bálticos, y nuestro Presidente pide ahora participar en el cuerpo de tropas eurootanistas que pretenden personarse en Ucrania para o tras el fin de la guerra (que es precisamente la razón por la que Rusia se ha visto, como amenaza existencial, forzada a iniciar operaciones militares: evitar tener a la OTAN en sus fronteras). No quiere ver Sánchez que estas maniobras lo único que pretenden es prolongar la guerra, e impedir un acuerdo de paz, que, desgraciadamente, provendrá de una capitulación ucraniana tras una derrota catastrófica.

En su inevitable decadencia como Imperio, según Emmanuel Todd, los EE.UU. se embarcan en aventuras imperialistas al viejo estilo, pero con un cuidadoso control de bajas propias, como en el caso de Venezuela. Tal decadencia, vinculada al predominio de la economía financiera -creadora de dinero de la nada, y de ambiciones laborales conexas- contra la productiva (piénsese en los procesos neocolonialistas de deslocalización que ahora han salido como tiro por la culata), y vinculada, asimismo, a un grado cero moral unido a la pérdida de los valores derivados de la religión tradicional, hace de la norteña república imperial un puercoespín dispuesto a defender lo que considera suyo, pero ya no a vista del águila que fue.

Espero que Atenas siga siendo una ciudad como la recuerdo ahora a través de las fotos que he recuperado: no desdibujada por la marea de los turistas, inatentos cuando no perplejos ante los hiératicos gatos que por doquier entre las ruinas les recuerdan (a quienes presten un poco de atención) que habrá algo que perdurará tras sus partida y sus saltos de rana fotofílica. La ciudad, un tanto destartalada y humilde en sus edificaciones y gentes, no resulta agresiva, como otros lares mediterráneos tal que Nápoles. La amabilidad y la alegría de vivir un tanto cafre Y testosterónica, puntuada por la ruptura de platos de yeso contra el suelo en algún restaurante popular, se contagia al visitante no políticamente correcto ni éticamente corrupto, como dice Diego Fusaro.