viernes, 30 de septiembre de 2022

REVISTA DE MEDIOS DE SEPTIEMBRE DE 2022


 

Inge Morath [Art Blart blog]


Irene González analiza las causas y efectos de la ley llamada del sólo el sí es sí, partiendo del precedente del caso "Manada": "Los medios, en una milimétrica sintonía de discurso con la izquierda, decretaron que había que cambiar la ley. El “sólo sí es sí” era la solución a todo, salvo a los problemas de seguridad sexual para las mujeres. En España, los casos de agresiones en grupo se han disparado y silenciado. La impunidad postmanada no parece escandalizar a nadie, porque esta Ley no puede entenderse fuera del abuso mediático y político, que esperó un chivatazo del caso perfecto para sus fines por las características de los agresores. Han utilizado a la mujer para implantar una ley que sólo busca domar a la judicatura mediante el terror de ser juzgada por la turba y colocarle medallas que no le corresponden a Irene Montero como defensora de la mujer. No hay ningún avance para nadie que no esté cobrando un sueldo político. El consentimiento siempre ha sido el eje para determinar la legalidad de las relaciones sexuales. Las penas actuales sobre el delito que se juzgó en el caso de la manada puede conllevar una menor condena. Los jueces van a tener mayor protagonismo en las sentencias al permitirle una mayor interpretación ante el lío normativo aprobado. Ya sabemos que una parte de los 20.000 millones del Ministerio de Igualdad se destinarán a impartir los cursos de reeducación de género y sufragar su asistencia. El Gobierno anuncia que con esta ley estamos más seguras, mientras dejan a oscuras las calles manada-sostenibles, donde las cámaras de videovigilancia perderán visibilidad."

En su balance COVID de Agosto, Miguel Sebastián señala la escasa fiabilidad de los datos oficiales: "En agosto, según las cifras del Ministerio de Sanidad, se registraron en España 2.085 fallecidos por la Covid-19. Se trata de una mejoría con respecto al mes pasado (2.608) y con respecto a agosto del año pasado (2.802). Pero sigue siendo un número muy elevado: 67 muertos por día de media, niveles tan malos como los de abril, en plena sexta ola, o mayo, al comienzo de la séptima. La cifra, además de dolorosa, deja en ridículo los datos de contagios del mes: 109.000. Si esta cifra fuera cierta tendríamos una letalidad cercana al 2%, frente al 0,28% del total mundial, que incluye a países con un nivel de vacunación muy inferior al nuestro. Para tener una tasa de letalidad razonable, nuestro número de contagios mensuales se situaría en el entorno de los 800.000, que es más o menos la cifra de Italia. Por esos motivos, insistimos, sin acritud, que los datos de contagios de España no tienen ningún valor estadístico. Pretender que en España ha habido 13,3 millones de contagios, de una población de 47 millones, es otra forma de ver lo irrisorio de estas estadísticas, pues es difícil conocer a gente que no se haya contagiado al menos una vez. Desde hace tiempo, el INE debería haber asumido la gestión y publicación de los datos de la pandemia en España, para evitar el deterioro que sufre la imagen internacional de nuestro país."

Ignacio Ruiz-Quintano reflexiona sobre el consenso como transgresión moral fundacional del Estado de partidos: "¿Y qué es el Consenso? Una transgresión moral, en palabras de quien lo estudió a conciencia:  –Una transacción sobre principios donde cada uno tiene que renunciar a ser lo que es para estar todos juntos en lo que nadie es: en el EstadoTodo en el Estado, todo por el Estado, nada sin el Estado. Esta España socialdemócrata de paguita, calzón y bicicleta (¡los vertebrados gaseosos!) es una sociedad individualista que cultiva el individualismo de Estado. Pero el hombre “piensa por mor del pienso” (Ramiro Rico), e históricamente la sociedad que se confiesa por el individualismo tiende, irremediablemente, a colectivizar los individuos, a crear e imponer un modelo “standard” de individualidad, eso que tenemos delante. El teatrillo nacional del Consenso es tan ordinario que hasta la indignación moral por los indultos de turno suena falsa, con una Constitución que hace la misma función que la pegatina de la Itv en la luna del coche, y sólo es un hablar, porque la pegatina, si no la llevas al día, te cuesta noventa euros de sanción, mientras que la Constitución puede saltársela el gobierno con el apoyo incondicional del cuerpo social que lo sufre, que ahí reside la grandeza de mandar sin separación de poderes, cuando el designado (no elegido) para el mando legisla, juzga y ejecuta (“para sentirse más asentado, valga la redundancia”, como dice Morientes en el fútbol)."

Ruben Gisbert critica las opiniones de tertulianos que sostienen que la muerte de Isabel II supondrá el final de la monarquía inglesa; recuerda que la forma de estado del R.U. es la monarquía, y la forma de gobierno el parlamentarismo, en el que el verdadero poder político recae en el parlamento, que puede derribar gobiernos, y formarlos, como se ha visto recientemente. La representación en dicho parlamento está encarnada en diputados de distrito elegidos uninominalmente a una sola vuelta. Gisbert señala cómo en el siglo XVII hay una lucha por el poder entre la monarquía y el parlamento, que acaba con la victoria de éste. La monarquía parlamentaria consiguiente es consecuencia del ansia de libertad y la voluntad de limitación y control del poder político que personaliza este parlamento representativo. Tradición esta de libertad que no se entiende en Estados de partidos como España, donde son las personas quienes constituyen y determinan las instituciones, como ocurrió con Franco y su instauración como sucesor de Juan Carlos I, saltándose la legitimidad dinàstica que representaba su padre.

Con motivo de la publicación de su libro ‘Feminismo e islam. Una ecuación imposible’, el doctor iraquí Waleed Saleh concede una entrevista a eldiario.es donde señala que "“Los partidos de izquierda deberían saber que el hiyab no es una prenda cualquiera, sino el símbolo patriarcal por excelencia. Se alude a que es un signo de identidad. ¿Por qué se lo quitan cuando las mujeres están solas? ¿Deja entonces de ser necesario un signo de identidad? ¿Y por qué tiene la mujer que llevar un signo de identidad, y no el varón? Porque cuando vienen, los vemos vestidos como occidentales, ultramodernos, con sus pantalones cortos y sus gafas de sol, y la mujer al lado metida en un saco negro, ¿por qué esa condena? Sería razonable que los partidos de izquierda lo pensaran y actuaran de otra manera. Yo no estoy en contra de que una mujer madura y consciente lleve el hiyab por su propia voluntad, pero sabiendo siempre lo que significa. Y tiene que saberlo todo el mundo: las sociedades, los partidos, las comunidades y la propia mujer que lo usa.", y denuncia el racismo subyacente a esta postura: "Para mí quiero una vida con libertades, puedo fumar en la calle o teñirme el pelo como quiera, ponerme un pantalón corto, una minifalda o un bikini, pero defiendo el pañuelo y el burkini para las mujeres musulmanas, y que el divorcio esté en manos del hombre. Es una actitud selectiva, racista, machista. Y es inaceptable desde el punto de vista de las libertades y los derechos."

Irene González piensa que la atroz realidad cotidiana impide ver la realidad de la llamada democracia en España: "Los niños no pueden estudiar en español en Cataluña. Los asesinos etarras son homenajeados en la calle por quienes ocupan las instituciones y en breve la Lehendakaritza. El PSOE indulta a quienes dieron un golpe de Estado en 2017 para mantenerse en el Gobierno, y porque su proyecto de España es compatible. La ocupación de viviendas es propiciada desde las Administraciones. La peor gestión de la pandemia con sentencias que declararon la inconstitucionalidad del ejercicio de Gobierno durante casi dos años. Son innumerables y demasiado atroces las distintas realidades. Quizá sea eso lo que impida ver con claridad, al menos reconocer, que la democracia en la que estamos no es tal." Pero quizás un último acto, según la excelente articulista, colme el vaso de la realidad que derrame sobre los españoles: "Para que la oscura realidad se ilumine quizá sea preciso un último símbolo de lo que no funciona, un acto aparentemente insignificante, incluso uno que denominen humanitario para que el español no acepte al PSOE ni su mensaje desde otros partidos. Quizá sea necesario un indulto a uno de los suyos [...] Este es el mapa desolador de la democracia a proteger por el que nos exigen pasar calor en verano, frío en invierno, entrar en guerra sin pasar por el Parlamento o aguantar que ocupen la casa “porque la ley dice”. Sacrificios algo distintos a los que tuvo que hacer el pobre Griñán. No dudo de su simpatía como persona, ni las razones de amigo, pero el apoyo a su indulto por parte de la élite nos ha recordado que las reglas, las leyes y la democracia son para los que no tienen contactos, para los de abajo. La ley ya no será el poder de los sin poder, sino la sumisión a unas reglas que imponen los que no no se someten a ellas. Quizá la monarquía sea una forma de Gobierno de otro tiempo, pero esta falsa y posmoderna democracia es el verdadero sistema anacrónico."

Ignacio Ruiz Quintano trata sobre la reciente manifestación en defensa de la enseñanza en español en Cataluña, y alude a las palabras del actual líder del PP, excacique autonómico que ha practicado en su feudo las mismas políticas de limpieza lingüística respecto al español que en las regiones regidas por partidos separatistas: "Los constitucionalistas españoles se manifiestan en Barcelona para que los dejen hablar en español en España, y Feijoo responde a su demanda: Cuando estemos en el Gobierno vamos a aplicar todas las herramientas del Estado de Derecho para conseguir la cordialidad lingüísticaSer cordial, decía Santayana, es como alborotarle el pelo a alguien para alegrarle, o besar a un niño que no lo pide: “Se siente uno a gusto cuando eso acaba”. Besada Cuca y despeinada Cayetana, ¿qué hay de la Constitución? ¿Y de las órdenes del Supremo para hacer cumplir la ley? La diferencia entre la norma constitucional y la ley: la ley garantiza el derecho de todos contra uno; la Constitución, el derecho de uno contra todosMas la Constitución española, añade el autor de “El discurso de la República” [Antonio García-Trevijano Forte], no garantiza los derechos individuales frente al poder de los gobiernos, y convierte en legisladores a unos grupos partidistas que legislan, por corrupción, en interés de unos pocos contra el de todos" [...] Feijoo tira de la cordialidad porque obedece a un drógulus [quimera], el pacto del 78 (una parodia del Directorio francés) que consagra “la perpetuación de una misma clase política mediante el sistema proporcional y la imposibilidad de controlar a los gobiernos”, que pueden confinar ilegalmente a la población y desobedecer a discreción al Supremo, reservándose para aquellos casos que se fueren de las manos la piadosa gatera del indulto, condenado por Francis Bacon: “La piedad es cruel cuando empuja a salvar criminales que deberían ser alcanzados por la espada de la justicia; es más cruel que la crueldad misma; porque la crueldad no se ejerce más que contra individuos; mientras que esta falsa piedad, al favor de la impunidad que procura, arma y empuja a toda la tropa de criminales contra la totalidad de las gentes honestas”. Contra los desmanes cabe recurso de manifestación."

A raíz de las recientes elecciones en Italia, Víctor Lenore trae a colación las reflexiones de Diego Fusaro y Pasolini: "¿Por qué se pone tan nerviosa nuestra izquierda con Pasolini y Fusaro? Básicamente porque saben que su antifascismo es una farsa y que resulta muy complicado que Meloni haga algo distinto a lo de siempre [...] Lo deprimente de estas elecciones italianas no es que participe un partido brutalmente antisistema, sino que apenas hay distancia entre unas formaciones y otras. Por eso es necesario exagerar las diferencias de forma grotesca. Fusaro lo resumía en esta frase: “La derecha acusa de comunismo a la izquierda, la cual -a su vez- acusa de fascismo a la derecha. La realidad es que nos encontramos ante un penoso juego de espejos. La derecha no es fascista, como la izquierda no es comunista: ambas son liberales y atlantistas”, resume.[...] ¿Qué muere entonces con el triunfo de Meloni? Termina sobre todo la farsa antifascista, esa con la que están tan cómodas las élites de izquierda porque les permite fingir que defienden la justicia social sin renunciar a ninguno de sus privilegios de clase. Además hablamos de un movimiento domesticado e impotente, que no ha logrado apenas nada desde 1945: ni frenar el ascenso del lepenismo, ni neutralizar el triunfo de Donald Trump, ni cortar el paso a Vox ni evitar que Meloni sea presidenta [sic] de Italia. El antifascismo también proporciona una coartada para detestar a toda la gente común que vota por esas opciones en vez de por la izquierda; ya sabemos que uno de los rasgos principales del progresismo actual es su menosprecio del pueblo llano. Iñigo Errejón suele decir que cuando la lucha política se plantea en términos de ‘fascismo contra antifascismo’ el vencedor siempre es el PSOE, una subordinación con la que muchos presuntos antisistema se sienten confortables. “Debatimos sobre el retorno del fascismo, pero en Italia es la era antifascista la que puede haber terminado”, tuiteaba hace poco Bustinduy. Tampoco es que perdamos gran cosa con el cambio."

jueves, 1 de septiembre de 2022

REVISTA DE MEDIOS DE AGOSTO DE 2022


 

Slim Aarons [Fantomatik blog]


En este verano que algunos agoreros o Casandros post litteram han querido presentar como el "último" antes de la crisis definitiva que nos pondrá aún más en manos de la casta política que nos anuncia "sufrimiento" (pero sin añadir, como señala Juan Ramón Rallo que será ella la que nos lo impondrá -escuchaba un día a un locutor de France Culture diciendo que intentaba fregar con agua fría, aunque el resultado no era el mismo, y comentando, con cierto entusiasmo, que las medidas de ahorro para la ciudadanía que empiezan como consejos podrían volverse coercitivas-), no ha faltado, contra lo aparentemente previsible, la tensión informativa. Se ha oído hablar de una serie de leyes como las llamadas del sí es sí, o la de protección animal, pero casi nadie parece escandalizarse de que sea el poder ejecutivo el que legisle y que los paniaguados diputados de cada partido se limiten a sancionarla o rechazarla según las indicaciones de sus jefes a dedo alzado, señal inequívoca de que no estamos en una democracia.

Así en agosto Rubén Gisbert analiza la nueva LEY de COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL, que establece una serie de obligaciones, restricciones y prohibiciones a los influencers, streamers, vloggers... bajo amenaza de multas y embargos. Dicha ley entiende que afectará también a los que tengan su residencia en Andorra, si tienen vínculos económicos con España. Resulta particularmente alarmante que lo que el gobierno de turno (pues aquí se han dado la mano PSOE y su marca blanca, PP) considere como contrario a los principios ideológicos que impone socialmente será sometido a sanciones administrativas, es decir, a a indefensión y a la arbitrariedad más sangrante.

Ilya Topper reflexiona sobre la política de inmigración de la UE y su tratamiento de los ilegales, siempre de actualidad en estas fechas: "Las mafias no son solo aquellas que les han cobrado miles y miles de euros dándoles vueltas por media África antes de embarcarlas en alguna patera. O en más de una: cada intento se paga, a más fracaso, más ganancia. También son los empresarios españoles que siguen buscando exactamente esta mano de obra ilegal [...] Un ilegal no puede protestar. No tiene derechos laborales. No puede sindicarse. Es un trabajador amedrentado, dócil, explotable [...] Siempre será un paria, un intocable, un indeseable. Encerrado en un gueto, su trabajo es un trabajo forzado. Esta es la filosofía que subyace tras la política de vallas y policías: evitar que haya trabajadores legales y procurar que los haya ilegales. Es una política común a toda la Unión Europea. E igual que la negativa a legalizar las drogas demuestra el poder de los clanes del narcotráfico —su negocio es la prohibición—, la negativa a legalizar la inmigración demuestra el poder de los círculos ultracapitalistas decididos a sacar el máximo rendimiento al trabajador, al estilo de las peores épocas de la Revolución Industrial. Hipotecando el futuro de todo el continente." El autor encuentra un reproche fundacional que hacer a la izquierda (indefinida): "Esto no es lo peor. Lo que no perdono a la izquierda es que, además, colabora con el discurso de la ultraderecha, que a los inmigrantes de cualquier país vagamente musulmán los considera terroristas en potencia y conquistadores a sueldo de Mahoma, aunque sabemos que la inmensa mayoría de atentados islamistas cometidos en Europa no fueron obra de inmigrantes sino de hombres nacidos y criados en Europa, producto del gueto europeo que con tanto ahínco alimentan las políticas de ilegalización. Pero en este caso, la izquierda no solo colabora con el discurso sino que directamente coloca las bases para hacerlo posible: financiando mezquitas, pagando a imanes, apoyando a predicadores islamistas que llama "moderados". Crea, con dinero público destinado a fomentar la religión como marca segregadora, las bases para que la inmigración se pueda convertir en el auténtico problema social que la derecha dice que es".

Ignacio Ruiz Quintano hace burla de K. Schwab, promotor de la Agenda 2030, y de sus dislates: "[...] Nada aterroriza como una peste. ¿Cómo justificar científicamente una peste al año? Con el cambio climático La cara visible de esta “luz de gas” es un tipo con cara de huevo que llama Gran Reinicio a su plan para dejarnos arreglado a los demás este mundo antes de irse él al otro, que ya está tardando. Su Huevo de Colón es que en este mundo sobramos casi todos, idea más vieja que el propio Schwab. “No tendrás nada y serás feliz”, es el lema de la Agenda 2030 de la gentil Lilith. Cuantos menos quedemos, a más tocaremos en el reparto. Para que esa élite pueda ser plenamente satisfecha, una masa de personas tiene que morir –escribe Burckhardt en pleno XIX–. Se trata de la meta del “buen” vivir de la Francia modernaSchwab es un pobre idiota, al lado de un Antonelle, glosado por Taine al hablar de las ideas sociales de los terroristas jacobinos. Para consolidar la Revolución, Antonelle propone “la igualdad aproximativa de los bienes”, y para eso era necesario “supprimer un tiers de la population” [...] De esta manera, para Burckhardt, se revela la nueva Francia (reencarnada hoy en la farsa española): no hay intenciones de imponer ni el comunismo ni el socialismo (como siglo y medio después sostiene aquí nuestra nobleza baturra), pues sólo conduciría a una miseria general y a la igualdad de placeres, cuando lo que se desea es una igualdad de derechos, “con la tácita reserva de convertirse en el amo de los otros”. El único deseo es una nueva propiedad privada: un poco más uniforme, pero considerableChez Montero, para ir empezando."

Francisco Lázaro analiza la polémica visita de Nancy Pelosi a Taiwán y su relación con la guerra de Ucrania: "El viaje de la presidenta del Congreso Nancy Pelosi a Taiwan ha sido visto por numerosos analistas como una especie de juego peligroso, que no sirve más que para complicar la situación en la coyuntura de crisis y tensiones desencadenada por la guerra de Ucrania. Esto es en parte verdad. Pero para ser justos, hay que admitir que a Washington no le quedaba otro remedio que dar el paso. No ir a Taiwan habría sido visto como un gesto de debilidad. El juego inmisericorde de la geopolítica obliga a hacer movimientos te guste o no. Y lo que tocaba, en tales momentos, era aprovecharse de la debilidad de un gobierno chino que se encuentra muy debilitado por la crisis y la incapacidad de superar las complicaciones del último rebrote del Covid [...] La crisis de Taiwan, que se salda con un aplastante triunfo diplomático de Estados Unidos, viene bien para preparar una salida negociada al conflicto de Ucrania. Esto, como ya predije al comienzo de la guerra en Europa Oriental, tendrá lugar en un sentido que satisfaga los intereses de Rusia, la cual conseguirá sus dos objetivos principales: (i) mantener a Ucrania neutral y (ii) fuera de la OTAN. Pero también -lo más importante- se cumplen otras dos importantes expectativas norteamericanas: (i) impedir la derrota de Rusia (a quien necesitan como contrapeso geopolítico frente a China y para luchar contra el Estado Islámico en Irak y Siria), y (ii) separar a Europa de Rusia, obligando a ambas a cortar relaciones económicas, líneas de suministro de gas y materias primas y los hilos de una excesiva interdependencia bancaria." Al tiempo que señala el penoso papel que juega la UE: "Por los servicios prestados a Washington, quizá una destacada minoría de sus dirigentes (Von der Leyen, Josep Borrell y otros) salgan beneficiados en lo personal, recibiendo despachos y puestos bien pagados en el FMI, el Banco Mundial y otras instituciones internacionales. Pero el grueso de la ciudadanía ni se enterará de lo que ha pasado. Seguirá perreando para llegar a fin de mes, recibiendo su dosis habitual de adoctrinamiento progre. Mirará embobada las fotos de Celensqui en Vogue, discutirá sobre temas de inclusividad o extraerá conclusiones equivocadas del racionamiento energético y el alza de los precios de la gasolina. Y por supuesto, la culpa de todo la seguirán teniendo Franco y Putin. Maravillémonos de la ilimitada ingenuidad de todas estas gentes que votan, pagan impuestos y adornan con floridas y multicolores banderitas sus cuentas de Twitter. Sin embargo, en el fondo no se trata de problemas ideológicos ni de opinión, sino simplemente de algo tan simple como quién hace las cosas bien y quién no."

Ignacio Ruiz Quintano recuerda la naturaleza del Estado de partidos en España rememorando al escritor Wittfogel: "En tanto que Estado de Partidos, España, donde los ladrones vuelven a ser gente honrada, como en la comedia de Jardiel, es una autocracia paliada por el incumplimiento, según dijera Gabriel Maura de la dictadura del Cromwell ferrolano. Un gobierno es absolutista si su mando no está controlado por fuerzas no gubernamentales. El gobernante de un régimen absolutista es un autócrata si sus acciones no son frenadas por fuerzas intragubernamentalesHe aquí el matiz que establece Karl A. Wittfogel, comunista que cayó en la cuenta del “despotismo oriental” con motivo del pacto Hitler-Stalin y huyó a América. Los jefecillos de gobierno que se suceden en España son, pues, autócratas que viven al margen de la Constitución (que es como la hoja de periódico con que los mendigos de Mingote, nosotros, se tapaban para dormir en un banco de la calle) y que con una simple orden ejecutiva confinan ilegalmente a la población o prohíben la lengua oficial de la Nación: España debe ser descompuesta antes de ser repartida."

Luis Escribano en su artículo "El SAS mantuvo la ilegalidad denunciada por la Intervención General y continuó efectuando pagos indebidos" denuncia otro caso de corrupción en el Servicio Andaluz de Salud, que no es más que otra manifestación de la dañina partidocracia. La conclusión de Luis Escribano en su nueva denuncia de corrupción es clara y contundente: "¿Piensan ustedes que este tipo de prácticas ilegales ya se han acabado en el SAS? Como reitero en mis artículos, este tipo de escenarios es el habitual con este sistema partidocrático: una corrupción sistémica que nadie corrige, pues todas las instituciones están controladas por los partidos políticos para beneficio propio, sin que existan mecanismos que puedan evitarlo. Da igual que un funcionario denuncie reiteradamente en sus informes graves ilegalidades, porque las autoridades competentes que tienen el deber legal de actuar no lo hacen, dado que estas saben que no sufrirán consecuencias punitivas. Y da igual el partido que gobierne, pues ninguno actuará para poner fin a estos abusos de poder. ¿Puede alguien imaginarse a un partido gobernante restándose poder y, por tanto, perdiendo los beneficios que obtiene? Yo no puedo. Los humanos no somos ángeles, y si lo fuéramos, no serían necesarios los gobiernos (Madison dixit). Sólo la mayoría de la nación o pueblo español podría evitar estos abusos de poder. Seguir votando listas elaboradas por los partidos sólo conseguirá perpetuar el sistema partidocrático y su corrupción inherente, pues los españoles seguiremos sin controlar el poder Legislativo y, por tanto, tampoco el poder Ejecutivo, dado que ambos están íntimamente entrelazados. Mientras más tarde esa mayoría en descubrirlo, más tiempo sufriremos todos sus dañinos efectos."

Irene González señala el papel del miedo dentro de una sociedad sentimentalizada, esto es, irracional, como la postmoderna occidental ("Es curioso cómo funciona el miedo en Occidente. Tiene algo de aleatorio y proscrito en la sociedad sentimentalizada en que vivimos, donde las emociones regulan la vida pública y cualquier sentimiento constituye por sí solo el camino del bien. Salvo el miedo. El miedo es una emoción que no se admite, no se reconoce, no existe. Pero está presente en todo.") Este sentimiento irracional lleva a actitudes de sumisión o reactivas ante el temor de ser acusado, por ejemplo, de tránsfobo si se critica la teoría Queer y su aplicación a preadolescentes, negacionista ecológico si no se cede a la ecoansiedad, rusófilo si no se defienden irracionalmente medidas belicistas contra ese país a lo Muñoz Grandes ("En una reciente entrevista en The Wall Street Journal, Henry Kissinger, quien fuese Secretario de Estado en plena Guerra Fría, declaró con preocupación que “estamos al borde de la guerra con Rusia y China por cuestiones que en parte creamos, sin ningún concepto de cómo va a terminar esto o a qué se supone que conducirá”. En España, los mismos que transmiten pánico a ser ubicados en la derecha política parecen no temer, sino jalear, entrar en una guerra mundial nuclear. Se usa incluso un tono de exigencia moralista para emprender acciones de guerra. [...]") o islamófobo si se critica al islamismo. Irene González toma el reciente de caso del atentado contra Salman Rushdie: "El propio escritor culpaba a los fanáticos religiosos. Muchos señalan tras su ataque que el problema son las religiones, en general, proponiendo el laicismo como solución. En Francia, no parece que haya sido de ayuda para Samuel Paty, el profesor decapitado o para los asesinados de Charlie Hebdo. Es como si Francia sufriese una irreversible y hostil islamización como consecuencia de la descristianización sangrienta que llevó a cabo como bandera “en favor de la democracia”. La democracia, considerada una religión sustituta, pero artificial, jamás tendrá el profundo poder existencial de una religión de verdad como el Cristianismo o el Islam. Distinguir entre el equilibrio necesario de un mundo complejo y la imposibilidad moral de convivencia. Una sociedad que no contempla la valía superior de su civilización, sin unos valores sostenidos por algo más trascendente que el actual valor supremo de la diversidad, no se siente interpelada a conservar nada de la misma. Y al miedo, que es humano, no se le opone nada más profundo en el ser. Y se cede, se desaparece."

Luis Riestra analiza el momento económico de España en el primer semestre de 2022, y el comienzo del segundo, y concluye señalando los dos principales enemigos de la sociedad española: "Lamentablemente, aunque el segundo semestre es el mejor del año, los primeros datos de éste en 2022 no son buenos, tal es el caso de los despidos en julio en restaurantes, el peor mes de julio en despidos en todos los sectores desde que hay registros, con los parados de larga duración haciendo record, con un gobierno desquiciado que insiste en su modelo energético fallido (¿qué hay detrás?) y una política fiscal inflacionaria que está dañando aún más la competitividad de las empresas, que es enemigo de nuestra principal industria, el sector del automóvil (¿más intereses inexplicables?), que ha disparado el gasto salarial público mientras las familias recortan de sus vacaciones y con un presidente del Gobierno central cuyo ejército de asesores gana de media el doble que un investigador del CESIC, eso sin entrar en el crecimiento de la delincuencia criminal por la mala inmigración que potenció Sánchez desde el primer día. Dentro de esa adversidad y a la espera de que llegue a familias y empresas el golpe de las facturas de gas (cuyo suministro dañó Sánchez para nada) por el invierno, tanto en España como en Europa, tocará afrontar además la entrada en vigor de las restricciones monetarias en EE.UU. (en Europa son inútiles, no como Brasil que son los mejores), el principal cliente de Europa, cuya economía ya da señales de enfriamiento, que además tendrá elecciones al Congreso y Senado y, cuyo cambio de mayoría, podría producir que por fin se frenen las alocadas políticas de gasto de Biden. Así de complicada es la antesala del primer semestre de 2023, que es el peor del año, y cuyo primer trimestre podría ser terrible. Prepárense para ello. Esperemos que, aunque mal y tarde, al menos consigamos doblegar la inflación, que es, después de la partitocracia, el principal flagelo de familias y empresas."

Marcelo Gullo, politólogo y escritor argentino, analiza junto a Santiago Armesilla las relaciones entre geopolítica y Leyenda Negra desde los tiempos de la Monarquía Hispánica hasta la actualidad. Señalan cómo sigue vigente aquélla como instrumento de balcanización de las actuales repúblicas hispanoamericanas a cargo de la oligarquía económica transnacional (un tribunal cuyos miembros tienen las manos manchadas de sangre, la vertida por los imperios depredadores inglés, holandés, belga y francés) en nombre del indigenismo, tal como en el pasado lo fue de la disgregación de la Hispanidad. Critican el término "Latinoamérica" como otro ejemplo de ese borrado de las "señas de identidad" de Hispanoamérica, producto de la diplomacia imperial decimonónica francesa. Insisten, finalmente, en la necesidad de seguir luchando contra la Leyenda Negra, como medio de una insubordinación fundante de las naciones hispano y lusófonas contra ese capitalismo globalista de matriz anglosajona.

Hásel-Paris Álvarez señala a los autores intelectuales del asesinato de la hija del filósofo ruso Alexander Dugin: "No conocemos aún la identidad de los autores materiales del criminal atentado, pero yo creo que ya es posible identificar a los autores intelectuales. Es decir, a los primeros responsables de poner a Dugin y a su familia en la diana, de demonizarlos y deshumanizarlos. Señalo claramente a la mayoría de las grandes cabeceras occidentales, tanto a los generalistas (cuya ignorancia muchas veces es palmaria) como a los supuestos especialistas (que en demasiadas ocasiones no dominan los fundamentos de la geopolítica). La inmensa mayoría ha definido a Dugin repetidas veces como “el cerebro de Putin”, su “autor de cabecera”, “el hombre que susurra en su oído” y demás fórmulas que se copian unos a otros. Esto equivalía a colocar sobre Dugin y su familia una condena a muerte, ya que Putin es hoy el líder más odiado y amenazado por Occidente. Además, mientras que Putin está escoltado, un escritor y sus seres queridos carecen de protección". Falsa atribución que permitía, empero, trazar un paralelismo Dugin-Rasputin, según el articulista, que sigue señalando responsables: "Los esbirros de Wall Street y de la City of London, es decir, los gobiernos de Estados Unidos y el gobierno de Reino Unido, también son destacados autores intelectuales del atentado. Desde 2014, varios estados occidentales han decidido que no solamente es legítimo sancionar económicamente a países enteros, sino también a individuos particulares, como usted o como yo. Esto implica que se les confisquen los bienes personales y se pueda vulnerar su libertad de movimiento [...] Nuestros países han pasado de la guerra militar y económica a la guerra cultural, suspendiendo funciones de ballet en Alemania, aplazando cursos literarios sobre Dostoievsky en Italia o retirando el cine de Tarkovsky en España. A partir de esta “rusofobia” queda instalada la idea de que los pensadores también son un objetivo a batir mediante cualquier método. Pero más allá del gobierno de turno, los grandes autores intelectuales del atentado son sus amos: las organizaciones globalistas, como la Unión Europea o la OTAN. La supuesta “superioridad” de Occidente sobre Rusia, China o Irán consistía en que nosotros protegemos las ideas, la opinión y las libertades. Pero ahora, los poderes “europeístas” y “atlantistas” promueven abiertamente que es legítimo perseguir las ideas, convertir a opinadores en un objetivo de guerra, hacer saltar por los aires todas las libertades de expresión e información [...] Entre las webs cuyo acceso se ha restringido en Occidente están, precisamente, la Geopolitika de Dugin y la United World International de su difunta hija. El primer paso para su desaparición física ha sido su desaparición digital. Los verdaderos terroristas que han condenado a Dugin y a Daria, en definitiva, son todos estos poderes mediáticos, económicos, estatales y globales. La mano que haya detonado la bomba será de algún ucraniano, británico, ruso o checheno, pero será solamente la mano que ha ejecutado la sentencia que fue dictada por todos aquéllos".

Buen comienzo de septiembre para todos, que es el verdadero principio del año.