viernes, 1 de julio de 2022

REVISTA DE MEDIOS DE JUNIO DE 2022


 

Frank Eugene [Spencer Alley blog]


La reducción del número de diputados y senadores en Italia lleva a Ignacio Ruiz Quintano a reflexionar sobre el principio de representación política: " Italia, que tiene de jefe a un Bela Lugosi que nadie ha votado, anuncia un “tijeretazo” de un tercio de diputados y de senadores, lo que da la idea del elevado concepto de la representación política que tienen en el país de Marsilio de Padua, el primero en conformar el principio representativo como la osa virgiliana a sus oseznos. [...] Aquí, el miedo inducido a que la ruptura democrática diera al PC la hegemonía “a la portuguesa” llevó a copiar el modelo “a la italiana”, y lo llamaron consenso, “un concierto secreto entre débiles jefes de partido que se reconocieron mutuamente como tales” a fin de asegurarse la estancia en el Estado eliminando competidores mediante el sistema proporcional, que garantiza la estabilidad de este sindicato de profesionales del poder que tenemos delante. La manera de asegurar la reproducción indefinida del reparto inicial del poder fue copiada de la italiana: financiación estatal de los partidos con representación parlamentaria y uso de los medios de comunicación en proporción a la cuota electoral obtenidaEl tijeretazo italiano, que no tardará en llegar aquí, es, como ahorro, el chocolate del loro, y como política, un brindis al sol, el tendido de la demagogia. En el Estado de Partidos no existe el principio de representación (dicho por sus doctrinarios), sustituido por un principio de identidad que supone la integración de las masas (charismo y cuñadismo) en el Estado: eliminan un tercio de los diputados, pero podrían eliminarlos todos, y no afectaría en nada al poder, que seguiría tal cual en manos de los mismos jefes. La representación en Europa sólo es atrezzo.

Rubén Gisbert señala que "El Banco de España ha modificado la manera en que publica los tipos de interés y alguna información de los mismos. ¿Por qué? Tras observar el trabajo de Preico jurídico parece mas que evidente la complicidad de aquella entidad con la usura practicada por los bancos y financieras", que hace más difícil así a los súbditos de la Monarquía de partidos comprobar si se les están aplicando denunciables intereses usurarios. Esta alianza entre el citado organismo y las entidades financieras que apoyan a la oligarquía política demuestra cuán lejos está este régimen de poder de proteger a la sociedad civil.

Luis Escribano denuncia cómo los partidos mantienen las redes clientelares de sus predecesores en la detentación del poder: "El gobierno de PP y C's mienten cuando dicen que han desmantelado los chiringuitos del PSOE de la administración paralela en Andalucía. Y lo hacen todos los partidos en todas las Administraciones. Se gastaron millones de euros en unas auditorías manipuladas e interesadas para no tener conflictos con los trabajadores de los chiringuitos. Juan Marín mintió en el debate público, al decir que no se podía despedir a los trabajadores de la administración paralela "porque tenían derechos adquiridos". ¡Qué se lo diga a los miles de trabajadores despedidos en España de las empresas privadas! ¿Derechos adquiridos? Miren el Título III de la norma de abajo, que explica cómo pueden realizarse despidos colectivos en el sector público de forma justificada, y existen muchos motivos. Esta panda de mentirosos y buhoneros de la política van a arruinarnos si no ponemos fin a esta partidocracia."

Continúa la corrupción: el SAS demora arbitrariamente la entrega de documentos clave del caso maletines. El mismo autor trae otro caso de corrupción, y señala la impunidad autootorgada del poder partidocrático: "Con esta información, queda demostrado una vez más que, en esta partidocracia, los gobernantes pueden abusar del poder cuanto deseen sin consecuencias para sus autores, y que los españoles no podemos hacer nada para evitarlo, porque este régimen partidocrático instituido en 1978 (CE) no tiene mecanismos para evitarlo. Como insisto en casi todos mis artículos, estos mecanismos de control sólo estarán presentes cuando se instituya una democracia formal como forma de gobierno, de forma que la nación o pueblo podría controlar a los gobernantes de forma eficaz. Y si alguno abusara del poder, lo pagaría muy caro. Para conseguirlo, sólo es necesario dejar de votar y forzar a los gobernantes a que abran un periodo de libertad constituyente, con el fin de elaborar una constitución con las reglas de juego fundamentales, en beneficio a toda la nación española."

La decisión del Tribunal Constitucional que anula la medida del Gobierno de ceder a los Tribunales Autonómicos las restricciones del COVID, lleva a Ignacio Ruiz Quintano a considerarlo como síntoma de la falta de Constitución: "La decisión del TC prueba que no hay Constitución (por eso no pasa nada cuando se la saltan) y que en España no hay un solo demócrata (por eso no le importa a nadie que se la salten). ¿Qué constituye una Constitución? El poder del Estado, para dividirlo y separarlo (¡en origen, pillines, mediante elección directa y separada de legislativo y ejecutivo!). Sin separación, dice la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, no hay Constitución."

"¿Existe un gobierno mundial? ¿Es eso posible? ¿Cómo podríamos protegernos en caso afirmativo? Con motivo de las últimas reuniones internacionales (Foro de Davos, OMS...), Alberto Iturralde y Emilio Triviño analizan qué intereses defienden los organismos y personas de gran influencia mundial que se reúnen, hasta qué punto tienen la capacidad de imponer esos intereses y a quienes."

El más importante periódico del régimen señala lo que resulta más dañino para éste: la abstención. En la edición impresa puede verse debajo de la noticia sendas fotos de los candidatos de los partidos pilares de la partidocracia, con el mentón apoyado en la mano que indica una tendencia ideológica: tal finura simbólica y tales mensajes de una prensa al servicio del poder (al que no critica, como debería ser su función) darían que pensar a una sociedad civil, si no estuviera en su gran mayoría anestesiada hasta tal punto que asume el propio daño en beneficio de otros, como decía Montaigne.

Gregorio Morán explica el caso de Mónica Oltra, ejemplo puntero de la mafiosa corrupción moral de nuestra partidocracia: "Ni Maquiavelo, ni Marx, ni hostias viejunas. El espíritu que domina los tiempos lo marcan los Corleone o su variante más siniestra de Totò Riina; sin sangre pero con empeño. ¿El baile de los cinco valencianos -¡y valencianas!- sobre el siniestro asunto de una menor maltratada, acaso no parece una escena del “Accattone” de Pasolini? Les da una higa lo que puedan pensar los ajenos a “la familia”, siempre que se seamos conscientes de que “si tocan a una, nos tocan a todos”. [...] Como las abejas van al panal así se lanzaron a defender una causa sórdida en la que se metió la arrogancia sumada a la indignidad. Mezclaron la miel del poder con la mierda de sus ambiciones y el resultado es un producto que ni huele bien ni es apto para estómagos sencillos. Aún no había salido a la luz el bebé de diseño de Yolanda Díaz y a la primera de cambio se empotra en una Falla jaleando fuego. Quizá sea el destino de esta izquierda sin vergüenza, ni historia, ni mochilas, pero con demasiado jarabe espesado por la irresistible levedad de hacer política como quien escribe un twit o maneja una tertulia."

La abstención golpea al pobre: en este pueblo de Andalucía el 70% no votó. Ya el mismo titular presenta la abstención como una plaga que golpea por ende al más pobre, haciendo referencia al pueblo con menos renta de la provincia de Cádiz donde nueve de cada diez potenciales votantes se han abstenido, lo que resulta sintomático de cómo aquélla, que no es un deber cívico sino un derecho político, es el principal enemigo de nuestra Monarquía de partidos, y de sus correas de transmisión periodística. En el reportaje los habitantes de la localidad, sin tener conciencia de su falta de libertad política, dejan de votar por que no han visto ningún cambio en sus vidas, prueba de que la clase política, carente de controles efectivos por parte de la sociedad civil, mira sólo por sus intereses de grupo privilegiado. Incluso el juego de espejos ideológico no hace mella en algunos, que llegan a preguntarse por la "identidad" ideológica de partidos como VOX, lo que lamenta el autor del reportaje como "falta de cultura política".

El analista Francisco Lázaro presenta la aparición de banderas rusas en la plaza del ayuntamiento de Burgos como epifenómeno: "Los bomberos fueron a quitarla. Pero eso no ha impedido que en el mismo inmueble sigan colocando banderas rusas, día sí, día no. Lo de la grande fue todo un espectáculo, con su águila imperial y los lazos rojos de San Jorge. Puede parecer anecdótico, pero es un hecho comprobado que después de un período inicial de manía pro-ucraniana en medios y redes sociales, ahora es Rusia quien comienza a ganar la guerra propagandística. Incluso ha habilitado su propio canal de noticias alternativas en Twitter y Telegram. Simultáneamente a estos fenómenos que cada vez en mayor medida captan la atención de las audiencias occidentales, tienen lugar algunos hechos decisivos para la guerra en Europa oriental: el hundimiento de la resistencia ucraniana en el Donbass y el triunfo de las armas rusas. Lo cual, por otra parte, era de esperar, pese a todo el ruido que ha metido esa bola de guerreros de sofá fanatizados por Estados Unidos y el gobierno de España. Algunos ahora empiezan a sentirse como auténticos idiotas, salvo los muchos más que inevitablemente lo son, y no se dan cuenta de hasta qué punto han sido manipulados por los intereses mediáticos occidentales. Mucho más digna habría sido la opción de posicionarse a favor de la paz y de una salida negociada al conflicto de Ucrania. Con ello nos habríamos evitado no pocas lacras, comenzando con la misma guerra, sus miles de muertos y desplazados; y siguiendo después por la crisis económica, la inflación, la carestía energética y la sumisión perruna a los intereses estratégicos y geopolíticos de Estados Unidos. ¿Debemos alegrarnos por la victoria del Kremlin? Evidentemente, no. Somos europeos y tenemos plena noción de los intereses de la Unión y las diferencias que nos separan de Rusia. Pero sí hay algunas lecciones úque aprender. La más importante: España comete un error al convertirse en fiel escudero de una Casa Blanca dirigida por un líder decrépito y corrupto como Joe Biden, abandonando una tradición de neutralidad que durante décadas había asegurado nuestro prestigio ante la comunidad internacional. Esto es así y no tiene vuelta de hoja."

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