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viernes, 10 de julio de 2026

BABEL PARTIDOCRÁTICA

  



El consenso independentista del que habla Ruiz Quintano en sustitución del de la Transición de la Dictadura a la Partidocracia se manifestó en la reunión de Presidentes autonómicos, ergo, caciques regionales, en la reafirmación de las lenguas regionales como signo fascista de identidad nacional. Como otras tantas mentiras de la Carta Otorgada del 78, no se ve el español como la lengua común ni como garante adicional de la igualdad de los españoles.

Este digital chapucero y belicista presenta al jefe del Estado Mayor del ejército británico como jefe militar de la OTAN, cuando siempre ha de serlo un oficial militar norteamericano. Y la verdadera amenaza son estos tipos con sus entorchados y chatarra a cuestas en lugar de alma, pues desean meternos en una guerra nuclear al haber fracasado en su propósito de descomponer Rusia, vieja aspiración de su patético y capitidisminuido Imperio.

"El discurso del odio" y la "desinformación" se confirman como los instrumentos para controlar la disidencia por parte de la UE-OTAN en una natural deriva partidocrática que está ya en su origen.

Desde la época del Directorio francés con su "concordia" entre monárquicos y los herederos del Terror, pasando por nuestra Transición o Transacción entre los veterofranquistas y la pseudooposición con su "reconciliación" entre vencedores y vencidos nos hemos acostumbrado a estos términos que enmascaran el reparto del poder del Estado entre facciones. El Partido para el Sometimiento a las Oligarquías Extranjeras, ahora como antes, lo usa para embellecer el nuevo modelo de reparto de poder, en este caso, entre él en exclusiva y las fuerzas separatistas, siempre en detrimento de la sociedad civil y de su debilitamiento como nación, en favor de la ambición de poder sin control de una casta partidocrática y corrupta.

¿Qué dice? Si se ha publicado en prensa que van a ser 100.000 los olivares arrancados a base de expropiaciones impulsadas por la propia empresa interesada, que quizás luego negocie con los derechos de concesión. Es escandaloso y miserable el espectáculo de nuestra partidocracia versión juntera, que fomenta el menoscabo de nuestra agricultura tradicional, encareciendo el producto para el consumidor y contribuyendo a los apagones tercermundistas que empezamos a sufrir por el exceso de oferta renovable incompatible con una red eléctrica obsoleta (imagino que por las menores comisiones que se pueden obtener de tales trabajos).

Lleva muy mal El País el fracaso estrepitoso (1000 personas) de la manifestación en favor de "Europa" promovida por este medio progubernamental y otanista ("¡Europeos, salid a la calle!"): esa UE de los disvalores de la izquierda indefinida o woke, y -de modo aparentemente contradictorio- al servicio del imperialismo de los EUA y del turbocapitalismo globalista, ente que no oculta más que un concepto geográfico y una biocenosis (Gustavo Bueno) depredadora (con sus mil y una guerras), regida por una oligarquía autoelegida y censuradora.

Los que acudieron al desfile del Día de la Victoria en Moscú contra el fascismo (el de verdad, no el que utilizan nominalmente los cretinos para atacar a los que no piensan como ellos) son criticados por "estar en el lado equivocado de la historia" de parte de una señora, Katia Kallas, doña nadie de la eurodiplomacia, hija de un alto cargo de la nomenklatura comunista estonia, reconvertido en nacionalista antirruso en un minúsculo país marcado por el gran blanqueo de capitales. Luego algunos se lamentan porque a una manifestación en pro de la UE en Madrid sólo hayan ido mil personas: no se puede engañar a todos todo el tiempo frente a los verdaderos intereses de casta de una eurooligarquía cada vez más autoritaria.

Escuché hace poco decir, creo que al periodista económico Lorenzo Ramírez, que el desarrollo del Estado del Bienestar era inseparable del contexto geopolítico de la Guerra Fría -para frenar la expansión del comunismo-, y, que, tras la caída de la URSS a principios de los años 90, ya no era necesario tal Estado. Efectivamente, vemos cómo las clases medias han perdido un 30% de poder adquisitivo con ese impuesto silencioso que se llama inflación, sin que las oligarquías partidocráticas hagan nada para mejorar la situación de los súbditos; muy al contrario, siguen aumentando los impuestos, que no van a mejorar los servicios públicos, cada vez más degradados, sino a pagar los intereses de una deuda inabarcable que les sirve para mantener el día a día de la corrupción institucional. Ahora además, nos proponen la huida hacia delante del rearme "uropeo" frente a una amenaza fantasma, para amordazarnos, justificar nuestro empobrecimiento, y reprimirnos de modo más violento si se les hace necesario.


miércoles, 21 de junio de 2017

GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS A EXAMEN





Ernesto Thayaht, Il grande nocchiero, 1939




En los últimos exámenes de Selectividad en Andalucía ha provocado una gran polémica la prueba de historia de España, en la que la pregunta versaba sobre el último tema del temario, "Los gobiernos democráticos". Numerosos alumnos, cuyos profesores no habían tenido tiempo material de llegar a aquél, han visto comprometido su futuro, al quedar condicionada la elección de carrera por la reducción en su media provocada por los malos resultados en este prueba.

Para un profesor en activo y a sus alumnos puede parecer difícil concebir que la Comisión que prepara estas pruebas rice el rizo de la dificultad eligiendo tal última parte del temario. Sin embargo, para la mentalidad socialdemócrata de los miembros de dicha Comisión no puede haber parte de la historia de España más importante y más digna de ser obligatoriamente conocida que la de los gobiernos de la partidocracia instaurada por el sucesor de Franco y sus secuaces del régimen franquista y de la oposición consentidora. Así, la Transición, que ya ha sido objeto de pregunta en años anteriores, palidece en importancia ante los gobiernos de los González, Aznar, Zapatero y Rajoy, consolidadores del régimen antidemocrático en el que vivimos, sin libertad de representación política ni separación de poderes, al que los medios de comunicación de la hegemonía cultural y la Enseñanza acólita siguen llamando a las mil veces goebbelianas "democracia".

Lo ocurrido, pues, es una desgraciada demostración adicional de que la mentira en que se basa nuestra vida social y política cotidiana, que necesita ser mil veces repetida haciendo además tabla rasa de lo anterior, sigue cobrándose víctimas en donde menos se espera.

domingo, 16 de abril de 2017

MISTERIOS DE LA TRANSICIÓN: LOS EXTRATERRESTRES MONÁRQUICOS DE PONS PRADES





Escritor, historiador de los republicanos españoles en la Guerra civil y la Segunda Guerra Mundial, guionista de cine y periodista, Eduardo Pons Prades (1920-2007), nace en Barcelona de padres valencianos emigrados de filiación anarcosindicalista. Participó en la guerra civil, y luego en el maquis francés durante la guerra mundial. Regresó definitivamente a España gracias a la amnistia de 1962, donde cofundó la editorial Alfaguara y fue redactor del Diario de Barcelona.

En 1982 publica un libro titulado El mensaje de otros mundos, donde afirma haber sido contactado por unos extraterrestres en las montañas de la Cataluña norte el 31 de agosto de 1981, quienes le invitaron a subir a su nave, para darle un mensaje, consistente, por un lado, en la "revelación" de que una de las dos superpotencias de la época tenía "en proyecto la instalación de bases militares espaciales para amenazar y chantajear a todas las comunidades terrestres, en general, y a la otra superpotencia, en particular" (p. 38), y, por otro lado, en la advertencia de que estos extraterrestres congelarían a los habitantes de dicha superpotencia hasta que cejara en su empeño (parece que el farol reaganiano de la "guerra de las galaxias" no sólo engañó a la URSS, para incitarla a una inasumible escalada armamentística que contribuyó al final de la Guerra Fría, sino también a los extraterrestres de la "Armoniosa Confraternidad Universal").

El motivo de traer aquí a colación este libro justamente olvidado, fruto quizás de un narcisismo paranoico hambriento de reconocimiento (el autor se definía como "experto en perder batallas") es un pasaje de la conversación entre el autor y sus anfitriones extraterráqueos (pp. 94-95), en el que ellos hacen la alabanza de "la pareja real" española. El autor, sorprendido en su "republicanismo intransigente", se siente, empero, obligado a precisar que éste es producto de su "antimonarquismo consecuente", que no admite la imposición de dirigentes, "una vez por designios providenciales y otras por caprichos caudillales". Pons afirma así, implícitamente, la naturaleza del rey borbónico como heredero de Franco, pero realiza  inmediatamente una finta dialéctica, atacando al Conde de Barcelona como "peor enemigo" de la monarquía antes y después de su "restauración", al pretender éste una "restauración a largo plazo", "que no le hizo ningún favor al pueblo español, y un muy flaco servicio a la Monarquía instaurada en 1975".

Esta confusión entre "restauración" (la que hubiera protagonizado Juan de Borbón como legítimo representante de la línea dinástica) e "instauración" monárquica (la que encarnó Juan Carlos I como heredero electo del Dictador) es sintomática de la actitud de uno de tantos "intransigentes republicanos" en la Transición, que (en este caso gracias a la intervención de un deus ex machina intergaláctico) realizaron la pirueta ideológica y moral de aceptar el fraude dinástico establecido por Franco contra los derechos del legítimo heredero de la Corona, quien prohibió a su hijo aceptar ser el sucesor de un dictador.

Lamentablemente, los proyectos de Paz Universal revelados a Pons Prades cayeron en el olvido, al tiempo que ellos, los socialdemócratas del PSOE, llegaron al poder para descargar al pueblo del incordio de meterse en política (como en el Franquismo), e incitarlo a seguir el ritmo hedonista del ready made cultural y educativo, mientras ocultaban la deriva corrupta del Jefe del Estado.